jueves, 23 de julio de 2009

OJOS DE GATA

!Maldita calor! decía para si aquel día de finales de julio sentado frente a la pantalla de su ordenador. Aquella tarde intentaba concentrarse en descifrar aquellas listas interminables de datos, sin poder evitar girar levemente su cabeza para mirarla de nuevo, una vez más. Parecía que el calor no minaba su carácter, ella, impertérrita continuaba atendiendo las innumerables llamadas con un encantador "buenas tardes". Aquella chica silenciosa era su única compañía en aquella inmensa oficina. Es realmente hermosa - pensaba- mientras intentaba volver a sus malditos datos. Lo que mas le gustaba de ella, eran sus enormes ojos -la niña de los ojos de gata, como la canción-. Cada vez que se cruzaba con ella y esta lo miraba, creía ver en sus ojos un mar inmenso. Una mar tranquila y hermosa; pero tan profunda y desconocida. Y era ese misterio lo que le producía miedo. Un miedo antiguo de saberse tan débil ante un mar inmenso.

miércoles, 22 de julio de 2009

AL CAER EL SOL

Sentada a su lado, parecía mas pequeña. Tenia las piernas recogidas, las rodeaba con sus brazos sujetándolas contra su pecho. Aquella tarde parecía triste, o quizás fuera su mirada clavada en el mar que la hacía parecer melancólica. Eran las ocho, y en aquella tarde de aquel invierno, el sol otra vez se ocultaba tras la delgada línea que dibujaba en el horizonte aquel mar del aquel pequeño pueblo. Miró sus ojos y parecía que los últimos rayos de sol le devolvían aquella luz tan especial, aquella que el recordaba. Ninguno acertó durante aquel instante a pronunciar una palabra -ni hacía falta- aquella escena hablaba por los dos. Al caer el sol, aquella tarde, recordaron lo que fueron............

Dedicado a Isabel, de un viejo pajarraco.

viernes, 17 de julio de 2009

EL SILENCIO

Siguió caminando, tenía las botas llenas de barro y el uniforme destrozado. Se paro y miró a su alrededor, todo seguía igual, parece que los asuntos de los hombres solo concernían a ellos, la guerra, la muerte, eras breves, aquella tierra no los recordaría. Miró sus manos, le temblaban, apenas podía pinzar los dedos para abrocharse la guerrera, ya no sentía el intenso frío. La vida se le escapaba a través de la herida. Miró otra vez al sol, era una imagen preciosa y reconfortante. Otra vez un amanecer –pensó- mientras palpaba la herida con los dedos. Se acordó de las palabras de su abuelo Juan “la vida se sustenta sobres cimientos frágiles”. Cayó al suelo y trató de respirar, la boca le sabía a sangre. Espero que ella lo sepa, aquí termina todo –espero que me encuentren-…………… De nuevo salió el sol, el viento hacía danzar la copa de los árboles, en el claro de bosque yacía el cuerpo de un soldado.....

martes, 14 de julio de 2009

EL MAR


La colilla apagada del cigarrillo pegada en la comisura de los labios y la mirada perdida en el horizonte. Aquel mar le traía tantos recuerdos. Eran ya muchas las arrugas que adornaban su mirada, pero lo peor del paso del tiempo –decía a menudo- era vislumbrar el final del camino. Aquel viejo se sentaba todas las tardes a la orilla del mar para ver la caída del sol –todo esta orquestado- se decía así mismo. Nunca creyó en ningún dios pero a su manera se confortaba pensando en que todo obedecía a unas reglas. Sentado aquella tarde recordaba a Ana………………….

domingo, 5 de julio de 2009

TORRE HACHO 37º 00´32´´N 4º 34´21´´W


La torre de planta circular fue construída supuestamente en el siglo XIII para controlar el flanco que por el sudeste dejaba al descubierto a la alcazaba antequerana. Su alzamiento se debió realizar dentro de un proyecto de remodelación de las propias murallas de la alcazaba con motivo de la toma cristiana de Sevilla en 1248, lo que ocasionó que Antaquira pasase a una situación de frontera entre el Reino de Castilla y el de Granada.

Francisco Melero García.
Arqueólogo.

http://www.dolmendemenga.org/hacho.html