lunes, 20 de abril de 2009

TU ERES LA NOCHE.

Apenas podía verla, sentada en la mesa de la esquina mas oscura de aquel lugar, solo podía intentar adivinar su rostro. Aquella mujer que vestía de negro, se le antojó hermosa, aunque la penumbra no dejaba ver su cara. Unas manos frágiles se dejaban ver encima de la mesa, tenía puesta una sobre la otra encima de lo que parecía ser una carta.